Un tonto que opaca los sentimientos ajenos
una emoción encallada en un recuerdo pasajero
en la devoción que ingrata me facilita el nervio
sentir como se siente ya vacío y entre sueños
ya no es la cuestion fingir que los actos se acabaron
en el despliegue poco afortunado de un actor sin trabajo que barriendo un suelo
atestado de ilusiones que reventaron al contacto de su peso contra el suelo
Para la vida que canta... Muchos ojos para un ciego.
No deberían haber tantos vacíos emocionales, ni nadie que se sienta menos por tener menos Vida. El fin de esta esquina es vigilarme tuitivamente y conducirme, pasando por conocerme, por la Cotidiana locura de una ciudad medio loca/medio linda.
Para qué gastarse?
No me gusta ver a las personas con tanto vacío emocional o tal deterioro espiritual, tal vez por eso escribo en un blog de facil acceso; para decir con una voz que quiere ser propia que no estamos solos por las calles siempre solitarias de un mundo que ya ubica a Perú en el mapa.
Centro de Lima
jueves, 30 de diciembre de 2010
Mea culpa de fin de año
Al terminar este ciclo en la facultad, con notas que evidenciaban mi poco encanto por el estudio serio tanto como la falta de concentración en una carrera que pensaba que podía evadir perpetuando mis sueños de ganarme la vida como escritor, aunque sea para los amigos, aunque se para subsistir en vez de mecanizarme y perder el sentido de arte litigando, asesorando o de burócrata, sé por fin que si quiero vivir a mis anchas y no sólo dignamente tengo que poner más empeño en estudiar y no divagar en clase, no escribiendo frases que suenan a ritmo en un salón en donde la mayoría de estudiantes se empeñan en aprender todo cuanto puedan acerca del Derecho y sus afanes.
Prueba que quiero hacer las cosas lo mejor posible para que mis padres y amigos que ya terminaron sus carreras estén seguros de que soy un hombre de éxito, es que me matriculé en dos cursos de verano; aunque sea jodidísimo movilizarme en combi dos horas al día con el calor incandescente, de hecho tendré que comer en la calle y soportar una hora y media de hueco en el horario en los pasillos (tal vez pueda leer y escribir como “salvatiempo”), creo que es ya bastante que me preocupe así por la carrera y por terminarla lo más pronto posible, lo más dignamente posible, además..
Prueba que quiero hacer las cosas lo mejor posible para que mis padres y amigos que ya terminaron sus carreras estén seguros de que soy un hombre de éxito, es que me matriculé en dos cursos de verano; aunque sea jodidísimo movilizarme en combi dos horas al día con el calor incandescente, de hecho tendré que comer en la calle y soportar una hora y media de hueco en el horario en los pasillos (tal vez pueda leer y escribir como “salvatiempo”), creo que es ya bastante que me preocupe así por la carrera y por terminarla lo más pronto posible, lo más dignamente posible, además..
sábado, 4 de diciembre de 2010
...En ciernes.
Se podría decir que estuve de buenas en la facultad hoy. Fui a recoger mi calificación con el hijo de puta del profesor que me trato mal en el examen final, pero el muy gilipollas no fué, disque mañana las entrega, me dijo otro gilipollas, cómo me encanta esa palabra. Me encontré de casualidad con Rocío, una piba con la que ya se me había hecho costumbre hacer hora en los huecos de los horarios; es bien buena gente, me sonríe y todo a pesar que de hablar trivialidades no pasamos. En un momento me abstraje, justo cuando pasó aquella chica que se había puesto tan fuerte de un semestre a otro. Rocío pensó que me vi totalmente impactado por la versión mejorada de la anterior “ella” y me dijo: -Me han dicho que son falsos”- que dijiste le dije- Volviendo de mi viaje cósmico con cara de volver de viaje cósmico- -que nada majo.. chao.-
Al despedirme de Rocío enrumbe carrera a la plazoleta y me desplace por los pasillos del segundo piso, lejanos a el objetivo por cincuenta metros. Con esa determinación me encontré con Dante, qué será de este tío, y sonreí alistando la energía que le imprimiría en el saludo. –Hola, todo bien?- me cuasi detuve.- -Sí, todo.- dijo mirando conflictuado su reloj y con una sonrisa de bienestar que apoyaba su moción. Luego todo sucedió muy rápido, sonó laalarmade su celular y me dijo: Viejo, te veo”- -ok.
En el llano de la plazoleta escuche un oe!.. Hey, sordo! Yo escuché pero me llego a la polla, nadie que sea mi amigo, además tengo pocos, me llamaría así y no volteé, seguro es un pelotudo tratando de hacerse el mi barrio-me-enseño-más-que-la-vida y seguí, un poco jodido la verdad. -Oye sordo- la voz parecía más cercana en aprecio, pero con las mismas poses de siempre, -sordo, hola, -oh, pensé que era no me llamaban a mí-, era Dante que había bajado, descubriríamos para qué.
Nos sentamos a fumar en una de las cuarenta bancas que la facultad tiene, de madera e incomodísimas todas, como para que no se sienten por mucho rato porque hay que estudiar, pero por qué tantas. Hablamos de música, principalmente, y descubrí (antes sólo veía el exterior del yacimiento) que Dante y tenía un sueño parecido al mío. Él quiere vivir de lo que a él le gusta, como yo y no es precisamente el ejercicio del derecho. A él le gusta la música y ya ha compuesto algunas canciones, a mi me gusta la literatura, o más bien me gusta escribir y vivir y si puedo hacerlo esto haciendo aquello todo estaría bien, un tanto inmaduro mi pensamiento. Como estábamos en la misma frecuencia, siempre Dante decía cosas que eran como dedicadas, como especialmente apreciables y aplicables a mi vida, cosas como todo cae por su propio peso. Esto puede sonar como algo hecho, que se usa por usar, pero encierra cierta fe y esperanza poderosísima que es muy innovadora, lo he sentido antes y por eso me concentré más en la conversación, me dio gusto que Dante me haya pasado la voz. Dio cobijo a mis sueños y crédito a mi esfuerzo; básicamente, lo que necesito para empezar.
Al despedirme de Rocío enrumbe carrera a la plazoleta y me desplace por los pasillos del segundo piso, lejanos a el objetivo por cincuenta metros. Con esa determinación me encontré con Dante, qué será de este tío, y sonreí alistando la energía que le imprimiría en el saludo. –Hola, todo bien?- me cuasi detuve.- -Sí, todo.- dijo mirando conflictuado su reloj y con una sonrisa de bienestar que apoyaba su moción. Luego todo sucedió muy rápido, sonó laalarmade su celular y me dijo: Viejo, te veo”- -ok.
En el llano de la plazoleta escuche un oe!.. Hey, sordo! Yo escuché pero me llego a la polla, nadie que sea mi amigo, además tengo pocos, me llamaría así y no volteé, seguro es un pelotudo tratando de hacerse el mi barrio-me-enseño-más-que-la-vida y seguí, un poco jodido la verdad. -Oye sordo- la voz parecía más cercana en aprecio, pero con las mismas poses de siempre, -sordo, hola, -oh, pensé que era no me llamaban a mí-, era Dante que había bajado, descubriríamos para qué.
Nos sentamos a fumar en una de las cuarenta bancas que la facultad tiene, de madera e incomodísimas todas, como para que no se sienten por mucho rato porque hay que estudiar, pero por qué tantas. Hablamos de música, principalmente, y descubrí (antes sólo veía el exterior del yacimiento) que Dante y tenía un sueño parecido al mío. Él quiere vivir de lo que a él le gusta, como yo y no es precisamente el ejercicio del derecho. A él le gusta la música y ya ha compuesto algunas canciones, a mi me gusta la literatura, o más bien me gusta escribir y vivir y si puedo hacerlo esto haciendo aquello todo estaría bien, un tanto inmaduro mi pensamiento. Como estábamos en la misma frecuencia, siempre Dante decía cosas que eran como dedicadas, como especialmente apreciables y aplicables a mi vida, cosas como todo cae por su propio peso. Esto puede sonar como algo hecho, que se usa por usar, pero encierra cierta fe y esperanza poderosísima que es muy innovadora, lo he sentido antes y por eso me concentré más en la conversación, me dio gusto que Dante me haya pasado la voz. Dio cobijo a mis sueños y crédito a mi esfuerzo; básicamente, lo que necesito para empezar.
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